El tricampeón de la F1 criticó duramente la estética y el manejo de los monoplazas eléctricos, asegurando que no son «divertidos» para un piloto de su nivel.
MILTON KEYNES. – Fiel a su estilo directo y sin filtros, Max Verstappen volvió a encender la polémica en el mundo del automovilismo. El piloto estrella de Red Bull Racing comparó los monoplazas de la Fórmula E con coches de «Fórmula 1 con esteroides», pero no en un sentido positivo, sino criticando la falta de sensaciones y diversión que ofrecen detrás del volante.
Durante una entrevista reciente, el neerlandés fue cuestionado sobre el futuro eléctrico de las carreras y la evolución de los monoplazas. Verstappen fue tajante al señalar que, aunque la tecnología avanza, la experiencia de conducción en la categoría eléctrica sigue estando muy lejos de lo que él considera una verdadera competencia de alto rendimiento.
«No es divertido de conducir»
Para Verstappen, el peso de las baterías y la entrega de potencia de los coches eléctricos rompen la armonía que un piloto de F1 busca en la pista. «Parecen coches de F1 con esteroides por fuera, pero cuando los manejas no es divertido. Prefiero el sonido y la respuesta de un motor de combustión», declaró el neerlandés, subrayando que la esencia de las carreras se pierde entre tanto software y peso adicional.
Un choque de filosofías
No es la primera vez que Max muestra su desinterés por las categorías eléctricas. Mientras la FIA impulsa la sostenibilidad y el crecimiento de la Fórmula E, pilotos de la vieja escuela y figuras como Verstappen defienden el ADN tradicional del automovilismo. Según el campeón, el diseño actual de esos vehículos intenta imitar una agresividad visual que no se traduce en la velocidad de paso por curva ni en la adrenalina que ofrece la máxima categoría.
Reacciones en el Paddock
Las declaraciones de Verstappen han dividido opiniones. Mientras algunos seguidores coinciden en que la Fórmula E carece del «alma» de la F1, defensores de la categoría eléctrica señalan que Max ignora el reto técnico que representa gestionar la energía a altas velocidades en circuitos callejeros.
Lo cierto es que, con estas palabras, Verstappen cierra —al menos por ahora— cualquier puerta a una futura incursión en categorías eléctricas, reafirmando que su corazón sigue latiendo al ritmo de los motores híbridos y el rugir de la F1.








