La presidenta presentó un paquete de incentivos fiscales del 30% junto a la estrella veracruzana, buscando que México sea la capital audiovisual de habla hispana.
CIUDAD DE MÉXICO. – En un evento histórico realizado en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, acompañada por la reconocida actriz y productora Salma Hayek, presentó el nuevo plan de Incentivos para la Industria Cinematográfica y Audiovisual. El objetivo es claro: posicionar a México como un centro global de producción y recuperar el control de las narrativas nacionales.
Con la presencia de figuras como María Rojo y Arcelia Ramírez, el anuncio marcó un hito en la relación entre el gobierno y la comunidad artística, destacando la importancia de la cultura como motor económico.
¿En qué consisten los incentivos fiscales?
El nuevo esquema, que entrará en vigor de inmediato, ofrece beneficios directos para producciones nacionales e internacionales que elijan territorio mexicano:
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Crédito fiscal del 30%: Aplicable sobre el Impuesto Sobre la Renta (ISR) por los gastos realizados en el país.
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Toque de inversión: Los proyectos pueden recibir un apoyo de hasta 40 millones de pesos.
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Fomento local: Al menos el 70% del gasto de cada proyecto deberá destinarse a proveeduría y talento mexicano.
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Protección al doblaje: La nueva ley protege las voces de los actores frente al uso no autorizado de la Inteligencia Artificial.
«Lo que no teníamos era esta Presidenta»: Salma Hayek
Visiblemente emocionada, Salma Hayek agradeció el liderazgo de Sheinbaum, señalando que en el pasado era más fácil filmar historias mexicanas en otros países debido a la falta de apoyos locales. «Nadie puede competir con nosotros a partir de este apoyo. Esto es México y no lo que se nos está vendiendo en el extranjero», afirmó la veracruzana, quien también destacó el apoyo de la gobernadora de Veracruz para facilitar locaciones en su estado natal.
Educación y Sostenibilidad
Además de los incentivos financieros, el gobierno anunció una inversión de 1,600 millones de pesos para escuelas de cine y la eliminación de cuotas de inscripción en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC). El plan también incluye protocolos de «rodajes verdes» y espacios libres de acoso, buscando una industria más ética y sostenible.









