La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó categóricamente la posibilidad de que el Ejército de Estados Unidos realice operaciones militares en territorio mexicano bajo el pretexto de combatir a los cárteles del narcotráfico. Esta reacción se dio luego de que surgieran informes sobre un plan del equipo del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, para implementar una «invasión suave» en México.
Soberanía mexicana, prioridad absoluta
En conferencia de prensa, Sheinbaum afirmó que cualquier intervención militar extranjera en México es inaceptable. “Por supuesto que no estamos de acuerdo en una invasión, una presencia de este tipo”, declaró, subrayando que la soberanía nacional es una prioridad que no se negociará bajo ninguna circunstancia.
La presidenta aseguró que, en una conversación telefónica reciente con Trump, se discutió la cooperación en materia de seguridad, pero siempre bajo el respeto mutuo y la independencia de cada país.
Colaboración sí, subordinación no
Sheinbaum destacó la competencia de su gabinete de seguridad y la necesidad de compartir información y labores de inteligencia para combatir el crimen organizado de manera efectiva. Sin embargo, enfatizó que dicha colaboración debe realizarse bajo términos de igualdad y sin comprometer la soberanía mexicana.
La mandataria recordó que, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, se implementaron restricciones a la presencia de agencias estadounidenses en México, política que su gobierno continuará reforzando.
Respuesta firme ante amenazas
Sheinbaum también mencionó que no es con amenazas ni con medidas unilaterales como se resolverán problemas complejos como el narcotráfico o la migración. «El respeto mutuo es la base para construir soluciones efectivas y duraderas», añadió, abogando por una cooperación internacional basada en el entendimiento y el respeto mutuo.
Un mensaje claro
Con estas declaraciones, Claudia Sheinbaum reafirma su compromiso con la soberanía nacional y envía un mensaje claro de que México no permitirá injerencias extranjeras en asuntos de seguridad interna. Su postura destaca la importancia de trabajar juntos como socios iguales, sin comprometer los principios fundamentales de la independencia y el respeto entre naciones.