La presidenta busca sustituir al INE, reducir el número de legisladores y que jueces electorales sean elegidos por voto popular; inicia el debate en San Lázaro.
CIUDAD DE MÉXICO. – La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo formalizó este miércoles la entrega de su iniciativa de Reforma Electoral ante el Congreso de la Unión. El paquete de modificaciones constitucionales busca, según palabras de la mandataria, «fortalecer la democracia participativa y reducir el costo oneroso de la política en México». La propuesta contempla cambios estructurales que han generado reacciones inmediatas tanto en la oposición como en los órganos autónomos.
Los ejes centrales de la Reforma
La propuesta de Sheinbaum se articula en cuatro pilares fundamentales que cambiarían el mapa político nacional:
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Del INE al INEC: Se propone la desaparición del Instituto Nacional Electoral (INE) para dar paso al Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC), el cual centralizaría todas las funciones electorales, absorbiendo a los institutos locales (OPLEs).
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Voto Popular para Consejeros y Magistrados: Los integrantes del INEC y del Tribunal Electoral (TEPJF) serían elegidos mediante el voto directo de la ciudadanía, tras ser propuestos por los tres Poderes de la Unión.
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Reducción de Legisladores: La iniciativa busca eliminar las diputaciones y senadurías plurinominales, reduciendo la Cámara de Diputados de 500 a 300 integrantes, y el Senado de 128 a 96 escaños.
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Recorte al Financiamiento Partidista: Se plantea que los partidos políticos solo reciban financiamiento público para campañas electorales, eliminando el presupuesto para actividades ordinarias permanentes.
«Un ahorro para el pueblo»: Sheinbaum
Durante la presentación, la presidenta enfatizó que estos cambios representarán un ahorro de miles de millones de pesos que podrán destinarse a programas sociales e infraestructura. «No queremos una democracia de élites, queremos una democracia del pueblo, donde los órganos electorales no sirvan a intereses privados», sentenció ante los medios.
El panorama en el Congreso
Dado que se trata de una reforma constitucional, Morena y sus aliados requieren de una mayoría calificada (dos terceras partes) para su aprobación. Aunque el bloque oficialista cuenta con una fuerza considerable, se espera una batalla legislativa intensa, ya que la oposición ha manifestado que estas medidas ponen en riesgo la autonomía del sistema electoral y la representación de las minorías.










