El gobierno federal ha decidido transferir la construcción del Tren de la Ciudad de México al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), debido al incumplimiento en los plazos por parte del concesionario inicial. Esta medida busca acelerar la finalización del proyecto estratégico que mejorará la conectividad entre la capital y la terminal aérea ubicada en el Estado de México.
Motivos de la decisión
Según fuentes oficiales, el concesionario encargado de la obra no logró cumplir con los tiempos establecidos en el contrato, lo que ha generado retrasos significativos en la ejecución del proyecto. Ante esta situación, el gobierno optó por asignar la construcción a la Sedena, dependencia que ha estado a cargo de diversas obras de infraestructura en la actual administración.
La Sedena ya ha demostrado su capacidad para desarrollar proyectos de gran envergadura, como el propio AIFA y otras obras ferroviarias, por lo que el gobierno confía en que podrá concluir el tren en el menor tiempo posible y con estándares de calidad adecuados.
Impacto del cambio de administración
El traspaso del proyecto a manos militares ha generado diversas reacciones. Mientras algunos sectores consideran que esta decisión garantizará la conclusión del tren con mayor eficiencia, otros advierten sobre la creciente participación de las fuerzas armadas en proyectos de infraestructura civil.
Expertos en movilidad y transporte han señalado que el éxito del tren dependerá de la correcta planificación de rutas, tiempos de traslado y su integración con otros sistemas de transporte en la capital del país.
Expectativas y plazos de entrega
El gobierno ha asegurado que, a pesar del retraso inicial, se mantendrá el compromiso de entregar la obra dentro del sexenio. Se espera que en las próximas semanas la Sedena presente un nuevo cronograma de trabajo que permita definir con precisión las fechas de conclusión y puesta en operación del tren.
Lo que sigue
Las autoridades han indicado que se reforzará la supervisión del proyecto para evitar más demoras y garantizar que la obra cumpla con los estándares de seguridad y eficiencia esperados. Mientras tanto, la ciudadanía sigue atenta a los avances de este proyecto clave para la conectividad del Valle de México.