El expresidente de EE. UU. reafirmó la existencia de grabaciones de objetos con trayectorias inexplicables, elevando el debate sobre la seguridad aeroespacial.
WASHINGTON D.C. – En una declaración que ha vuelto a encender las teorías sobre vida fuera de nuestro planeta, el expresidente de los Estados Unidos, Barack Obama, aclaró que sus comentarios previos sobre la existencia de objetos voladores no identificados son «absolutamente reales». Obama enfatizó que existen registros oficiales de naves cuyas trayectorias y capacidades tecnológicas no pueden ser explicadas por los modelos actuales.
Durante una reciente intervención mediática, el exmandatario subrayó que, aunque no puede confirmar la procedencia de estos objetos, la evidencia recolectada por el Pentágono es innegable y merece una investigación científica profunda.
«Hay grabaciones de objetos que no sabemos qué son»
Obama recordó que, al llegar a la presidencia en 2009, una de sus primeras preguntas a su equipo de inteligencia fue sobre la existencia de laboratorios secretos con naves extraterrestres. Aunque la respuesta inicial fue negativa, confirmó que lo que sí es un hecho es la presencia de fenómenos en el cielo que realizan maniobras imposibles para la tecnología humana conocida.
«Lo que es cierto es que hay imágenes y registros de objetos en el cielo que no sabemos exactamente qué son. No podemos explicar cómo se mueven ni su trayectoria», afirmó Obama, validando los informes que pilotos de la Marina han entregado al Congreso en años recientes.
Impacto en la Seguridad Nacional
Estas declaraciones se suman a la creciente presión en el Capitolio para que el gobierno estadounidense sea más transparente con la información clasificada sobre los FANI (Fenómenos Anómalos No Identificados). Analistas señalan que el hecho de que figuras de la talla de Obama hablen del tema ayuda a eliminar el estigma que tradicionalmente rodeaba a estas investigaciones.
El Pentágono bajo escrutinio
La aclaración de Obama llega en un momento donde la inteligencia de EE. UU. ha incrementado su presupuesto para el estudio de estos fenómenos. Mientras algunos sugieren que podría tratarse de tecnología espía de potencias extranjeras como Rusia o China, otros no descartan la posibilidad de que se trate de evidencia de tecnología no humana, tal como lo han sugerido exoficiales de inteligencia en audiencias públicas.










