El estado de Florida aprobó una controvertida ley que establece la pena de muerte para migrantes declarados culpables de ciertos delitos graves. La medida, impulsada por legisladores republicanos y respaldada por el gobernador Ron DeSantis, ha generado una fuerte reacción en la comunidad internacional y entre defensores de derechos humanos, quienes aseguran que la ley es inconstitucional.
Detalles de la ley
La nueva legislación establece que cualquier migrante indocumentado que cometa delitos como homicidio, violación o tráfico de drogas en grandes cantidades podrá enfrentar la pena capital en Florida. Según sus promotores, la norma busca «endurecer las penas contra quienes ingresan ilegalmente y cometen crímenes en territorio estadounidense».
El gobernador DeSantis defendió la medida asegurando que Florida no tolerará la delincuencia y que es necesario enviar un mensaje claro a quienes intenten ingresar ilegalmente al país. «No podemos permitir que el crimen siga aumentando sin consecuencias severas. Esta ley es una respuesta contundente a la crisis migratoria», afirmó.
Críticas y cuestionamientos legales
La aprobación de la ley ha generado una ola de críticas por parte de organizaciones de derechos humanos, abogados constitucionalistas y líderes políticos. Expertos en derecho aseguran que la legislación viola la Constitución de EE.UU., ya que el gobierno federal tiene la autoridad exclusiva para regular la política migratoria y las sanciones penales.
Además, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y otras organizaciones han adelantado que impugnarán la ley en tribunales, argumentando que discrimina a los migrantes y contradice precedentes legales sobre el uso de la pena de muerte.
Reacciones internacionales
Gobiernos de países con alta migración hacia EE.UU., como México y Guatemala, han expresado su preocupación por la medida, advirtiendo que podría poner en riesgo a sus ciudadanos en Florida. La Cancillería mexicana emitió un comunicado señalando que «México rechaza cualquier legislación que criminalice de manera desproporcionada a los migrantes y tomará las acciones diplomáticas necesarias para proteger a sus connacionales».
Por su parte, la Casa Blanca no ha emitido una respuesta oficial sobre la ley, aunque legisladores demócratas han calificado la medida como «extremista y xenófoba».
Lo que sigue
Se espera que la ley enfrente múltiples desafíos legales antes de su implementación, con demandas que podrían llegar hasta la Corte Suprema de EE.UU. Mientras tanto, organizaciones de derechos civiles han anunciado protestas y campañas para revertir la medida, argumentando que criminaliza aún más a una comunidad ya vulnerable.
Este nuevo capítulo en la política migratoria de Florida refuerza el debate nacional sobre el tratamiento de los migrantes en Estados Unidos y las políticas de endurecimiento fronterizo promovidas por sectores conservadores.