Las autoridades locales clausuraron el bar Mallet luego de que se difundieran videos en los que elementos de seguridad agredieron brutalmente a varios clientes. La golpiza, que ocurrió en las instalaciones del establecimiento, ha generado indignación y reacciones de condena en redes sociales y entre la comunidad.
Los hechos
El incidente tuvo lugar el pasado fin de semana, cuando un grupo de jóvenes fue atacado por guardias de seguridad del bar Mallet, ubicado en una concurrida zona de entretenimiento. Imágenes captadas por testigos muestran a los elementos de seguridad propinando golpes y patadas a los clientes, quienes aparentemente no representaban una amenaza.
Las víctimas han denunciado que la agresión fue injustificada y que incluso algunos resultaron con lesiones graves. En respuesta a la creciente presión social, las autoridades municipales realizaron una inspección en el lugar y ordenaron su clausura inmediata.
Reacciones y medidas tomadas
El gobierno local condenó los hechos y aseguró que el cierre del bar es una medida para garantizar la seguridad de los ciudadanos. «No vamos a permitir que hechos de violencia como estos queden impunes. Estamos trabajando para que los responsables sean sancionados conforme a la ley», expresó un portavoz municipal.
Asimismo, se informó que los guardias involucrados están siendo investigados y que el Ministerio Público ha abierto una carpeta de investigación para determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Indignación en redes y llamados a la justicia
El caso ha provocado una ola de indignación en redes sociales, donde usuarios han exigido justicia y mayores controles sobre la seguridad en establecimientos nocturnos. Colectivos ciudadanos han pedido sanciones ejemplares para evitar que se repitan situaciones similares en otros bares y centros de entretenimiento.
Lo que sigue
Las víctimas han anunciado que procederán legalmente contra los agresores y el bar Mallet por los daños sufridos. Mientras tanto, las autoridades han reforzado operativos de supervisión en bares y centros nocturnos para verificar que cumplan con los protocolos de seguridad y respeto a los derechos de los clientes.
El caso sigue en investigación, y se espera que en los próximos días se determinen responsabilidades y posibles sanciones para los implicados en la agresión.