El influyente político y exembajador británico fue detenido tras la desclasificación de nuevos documentos vinculados a la red de Jeffrey Epstein.
LONDRES / WASHINGTON. – El panorama político internacional se ha visto sacudido tras la detención de Peter Mandelson, prominente figura del Partido Laborista y exembajador del Reino Unido en Estados Unidos. El arresto se produjo en medio de la creciente presión social y judicial derivada de la reciente desclasificación de una nueva tanda de los denominados «Archivos de Epstein«, que detallan la red de contactos del fallecido financiero Jeffrey Epstein.
Fuentes oficiales confirmaron que la detención está relacionada con presuntas inconsistencias en declaraciones previas y nuevos hallazgos que vinculan a Mandelson con la logística de la red de tráfico que operaba Epstein en diversas propiedades internacionales.
El peso de la evidencia
La investigación, que involucra tanto a Scotland Yard como al FBI, apunta a que Mandelson habría tenido una relación mucho más estrecha y frecuente con Epstein de lo que admitió inicialmente ante los comités de ética. Los nuevos documentos revelan itinerarios de vuelo y comunicaciones que sitúan al exembajador en eventos clave organizados por el magnate, lo que ha llevado a las autoridades a proceder con el arresto para evitar la obstrucción de la justicia.
Terremoto en el Reino Unido
Mandelson, conocido como uno de los arquitectos del «Nuevo Laborismo» y figura cercana a diversos ex primeros ministros, representa el arresto de más alto perfil en suelo británico vinculado a este caso desde la caída en desgracia del Príncipe Andrés. La noticia ha provocado una parálisis temporal en los círculos diplomáticos, donde el exembajador aún mantenía una influencia considerable.
¿Qué sigue en la investigación?
Expertos legales sugieren que este arresto podría ser el primero de una nueva serie de detenciones, a medida que los fiscales en Nueva York y Londres cruzan la información de los archivos recientemente liberados. Por su parte, el equipo legal de Mandelson ha negado categóricamente cualquier conducta criminal, calificando el arresto como una medida «desproporcionada basada en interpretaciones erróneas de documentos antiguos».








