La periodista especializada señala que la muerte de Oseguera desatará una violenta disputa interna por el control del cártel; el riesgo de guerra civil criminal es inminente.
CIUDAD DE MÉXICO. – Tras la confirmación del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», la periodista de investigación Anabel Hernández lanzó una severa advertencia sobre el futuro inmediato de la seguridad en México. Según la analista, el vacío de poder en la cúpula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no será llenado de forma pacífica, sino que podría derivar en una «verdadera masacre» debido a las pugnas internas entre sus diversas facciones.
Hernández señaló que, a diferencia de otras organizaciones criminales, el CJNG opera con una estructura de «franquicias» altamente armadas que, sin el liderazgo unificador de Oseguera, entrarán en una lucha encarnizada por el control de las rutas y las finanzas.
El riesgo de una «Guerra Civil» criminal
La periodista destaca que la caída del capo ocurre en un momento de vulnerabilidad para la organización. «Lo que viene es una disputa interna que puede ser mucho más violenta que la guerra contra el Estado. Estamos hablando de lugartenientes que tienen ejércitos propios y que no reconocerán a un sucesor fácilmente», explicó Hernández en su análisis más reciente.
Se estima que existen al menos tres figuras clave dentro de la estructura que podrían reclamar el trono, lo que convertiría a estados como Jalisco, Colima, Michoacán y Veracruz en escenarios de enfrentamientos directos entre células que antes eran aliadas.
La traición como detonante
Un punto crítico que menciona Anabel Hernández es la posible participación de informantes internos en el operativo que dio con el paradero de «El Mencho». Si se confirma que hubo una traición para facilitar la inteligencia de EE. UU., la purga interna dentro del cártel será inmediata y despiadada, aumentando la cifra de víctimas en los próximos días.
El papel del Gobierno Federal
Ante este escenario, la periodista cuestiona si el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum tiene una estrategia para contener la violencia que se avecina. La captura o abatimiento de un líder es solo el inicio; el verdadero reto es evitar que la fragmentación del grupo criminal multiplique los delitos de alto impacto como la extorsión y el secuestro en las regiones que controlan.








